Tank Men es una historia oral de los
tanquistas centrada principalmente en la Segunda Guerra Mundial, y a
su vez en los tanquistas británicos.
El libro conjuga una historia del
desarrollo tecnológico del tanque, una historia de las doctrinas de
su uso, y la historia humana de los tanquistas, los protagonistas de
este libro, más que las máquinas. Todo esto comenzando desde el
primer tanque, su primer uso y sus primeros ensayos, y hasta el final
de la Segunda Guerra Mundial, el teatro de guerra objetivo de este
libro.
Aunque tenga la apariencia de ser una
historia general de los tanquistas, sin embargo está demasiado
polarizada hacia el lado británico, cosa normal , teniendo en cuenta
que Kershaw es británico y que las fuentes primarias usadas proceden
del Leeds Second World War Experience Center . La
parte rusa casi ni aparece, y un poco más la alemana y americana.
Historia Oral es historia basada en testimonios, más que en informes
de estados mayores, lo que yo creo que no le quita mérito al libro.
Más bien ¿existe otra forma mejor de escribir una historia sobre
las experiencias de los tanquistas dentro de sus máquinas durante la
guerra? Simplemente, es un ensayo distinto.
Como repaso del
desarrollo de los tanques “cabecera” de los principales
contendientes en la Segunda Guerra Mundial es fabuloso, porque los
libros que hay que tratan este tema suelen pecar de demasiadas
tablas, estadísticas ( el que haya leido a Jentz sabrá lo que digo,
aunque salvando las distancias en cuanto a meticulosidad en el
trabajo), informes, que hacen de la lectura a veces una dura tarea.
No pasa eso en este libro: es muy ameno, muy legible y didáctico.
La experiencia
personal, los testimonios de primera mano, son la columna vertebral
del libro. Kershaw busca con esto mostrar qué es lo que se le pasa
por la cabeza al tanquista. Consigue, en la medida de lo razonable,
transmitir la angustia de hombres que aguantan 40 o 50 horas metidos
en una caja de metal, sin poder salir siquiera a estirar las piernas,
los miedos, las terribles imágenes de mutilaciones, el compañerismo,
la ansiedad, el cansancio.
La anécdota, el chiste inglés, la
frase elocuente, son aspectos de color del libro, tan típicos de los
autores anglosajones: Comentario de un tanquista británico ante los
carros de combate anfibios, usados en Normandía: ”Ser un
maldito marinero en un maldito carro de combate era llevar un poco
lejos el patriotismo”.
Hay que decir que
este libro denota un arduo trabajo de edición: notas al pie en la
misma página donde aparecen, muchas notas del traductor y muchas
notas del editor, explicando numerosas expresiones y términos sobre
todo pertenecientes al argot militar estrictamente inglés, y frases
inglesas hechas, o versiones en español de los libros que aparecen
en la bibliografía.