domingo, 26 de octubre de 2008

Death of the Wehrmacht. The German Campaigns of 1942


Robert M. Citino

“Citino ofrece un irresistible retrato de los inmensos problemas a que se enfrentó la Wehrmacht, a la vez que explica por qué el Ejército Alemán, a pesar de su excelencia militar sin igual, estaba destinado a su destrucción… Un ‘must-read’ para todos los estudiantes y profesores de historia militar”
Derek Zumbro.

Death of the Wehrmacht es un libro que da un repaso a los principales escenarios en que la Werhmacht participó durante todo 1942: La guerra en el Este y la guerra en África. El nombre ya es bastante significativo, el año de la “muerte” del Ejército Alemán, el año del turning-point, donde dos son las batallas que llevan la égida de la hecatombe: Stalingrado y El Alamein.

Citino es profesor de Historia Europea de la Eastern Michigan University y autor de otros 7 libros, incluyendo Quest for Decisive Victory: From Stalemate to Blitzkrieg in Europe, 1899-1940; Blitzkrieg to Desert Storm: The Evolution of Operational Warfare, y The German way of War: From the Thirty Years’ War to the Third Reich.

Comienza dando un repaso a 1941 (Balcanes, Grecia, Barbarroja, Moscú), pasando luego a 1942 por Crimea, la batalla de Kharkov (Saliente de Izyum), Azul, el Cáucaso y Stalingrado. Eso en el Este. Y en África, prácticamente da un repaso desde marzo del 41 ( somero) para luego llegar hasta finales del 42 con la derrota en El Alamein. El libro sigue una estructura muy amena, ya que los capítulos del Este y del desierto van intercalados, y por tanto es siempre imposible llegar a cansarse de algún escenario.

Citino basa sus conclusiones no sólo en fuentes primarias, sino que la mayoría son secundarias, pero no por ello me parece que sean menos buenas. En general sigue bastante la línea de opinión de la Historia Oficial de Alemania en la Segunda Guerra Mundial (GOH). Hay algunos aspectos que me han llamado la atención: Por ejemplo su opinión con respecto a la actuación ( a nivel estratégico) de Rommel crítica, tal y como lo hace la GOH, o también su crítica a Manstein, el cual se defiende en sus memorias tratando de eximirse de culpa sobre la toma de decisiones acerca del ejército cercado de Stalingrado. Creo que un aspecto básico de su libro es el desarrollo de Azul. Citino explica cómo en Azul se trató de hacer el modo de guerra que se hizo en Barbarroja, sitiando, envolviendo y destruyendo ejércitos, creando kessels, pero por el contrario lo que se encontró fue, en principio, un ejército Rojo casi en desbandada; digamos que un ejército que no se dejaba envolver, que cedía más y más terreno, con el consecuente aumento de la longitud de las líneas de suministro alemanas, crecimiento del frente y dispersión de más tropas. Eso, sumado a algunas decisiones bastante desafortunadas desde lo más alto y al suministro sin fin de hombres de la Gran Patria dejaron un ejército en colapso.
Siempre resulta interesante leer acerca de la guerra en el Cáucaso. En mi opinión, las páginas dedicadas aquí a ello sintetizan con maestría lo que fue aquella aventura, que tan infausto recuerdo dejó en más de un alemán.

Es evidente que Citino conoce bastante del acervo castrense de la casta de militares Prusianos, creado durante más de tres siglos, desde Federico el Grande. Un aspecto que defiende es que el modo de hacer la guerra que tantos éxitos había deparado durante 3 siglos a los militares prusianos se topó con una nueva forma de hacerla, fundada básicamente en la producción industrial de las naciones, en carreras por obtención de materias primas, en la Guerra Total (Por cierto, este término no es utilizado en ningún momento por Citino). En este tipo de guerra Alemania lo tenía mucho más difícil. Una frase me gustó mucho: en la página 272 Citino trata de explicar la teoría de Clausewitz sobre cómo detectar un culmination point en una guerra o batalla, y qué hacer entonces. Termina diciendo lo siguiente: “ Si la Wehrmacht había probado algo en 1942, es que incluso si un ejército había sobrepasado su culmination point, aún podría ser muy peligroso”. Amazing….!

Sin duda lo que más me gustó del libro es el despliegue bibliográfico que comenta y discute el señor Citino, reflejado en más de 100 páginas de notas y bibliografía(esto me ha salido caro). No tienen por qué ser todas las fuentes usadas fuentes primarias. La mayor parte son secundarias, lo que no hace que sus síntesis sean menos concluyentes. ¡ Cuántos libros en alemán usa! ¡¡ Y no traducidos al inglés!! Esta segunda exclamación es aún más sorprendente. Un mercado insaciable como parece que es el de los libros en inglés sobre la Segunda Guerra Mundial, y el trabajo que queda por delante.
La edición es muy buena, el formato con tapa dura típico de University Press of Kansas. Los mapas son muy claros y suficientes, si bien podría haber algunos más. - Citino, este no es mi último libro tuyo.